viernes, 18 de mayo de 2012

¿Puede un falso profeta saber cosas de la vida privada de un hijo de Dios sin que sea Dios quien se las revele?





Primero, definamos lo que es un Profeta:

"Un profeta era una persona que hacía las funciones de vocero de Dios; él hablaba en el nombre de Dios y por Su autoridad (Éxodo 7:1). El profeta es la boca a través de la cual Dios habla a los hombres (Jeremías 1:9; Isaías 51:16), y por lo tanto, el profeta no dice lo del hombre, sino lo de Dios (2 Pedro 1:20, 21; Hebreos 3:7; Hechos 4:25; 28:25)." Diccionario Bíblico Easton
Esta definición coloca una carga inmensa sobre cualquier hombre que en el presente reclame ser profeta.
Ahora pasemos a lo que es un Falso Profeta:
"Un falso profeta es un hombre que reclame hablar en nombre de Dios, pero que en realidad no sea así."
La Biblia nos proporciona la fórmula precisa para saber quién es profeta de Dios y quién es un farsante: "El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar…el tal profeta deberá morir" Deuteronomio 18:21
En resumen, desde el momento mismo en que una persona, hablando en público o de manera privada dice: "Dios me dijo...", esa persona se está dando el título de Profeta, ya que está reclamando que él se ha convertido en un vocero de Dios.
Hace varios años un evangelista muy famoso fue a predicar a la capital de la provincia de donde yo provengo. Durante su intervención el evangelista dijo, entre otras cosas, que Dios le había dicho que el gigantesco auditorio donde se encontraban reunidos los miles de hermanos y hermanas que le escuchaban, iba a ser dado por Dios a la Iglesia de esa provincia.
Ese auditorio pertenece a una universidad católica, totalmente autónoma del gobierno, y han pasado por lo menos 5 años de la profecía y ni se ha cumplido la profecía ni la universidad aludida ha dado muestras de que desee deshacerse de su mayor y más preciado auditorio. Si esta profecía no se cumple, sin importar cuán famoso y respetado haya sido el profeta, este evangelista dijo una profecía falsa, lo que lo convierte, conforme la porción bíblica a continuación, en un "Falso Profeta"

"Tal vez digas en tu corazón: "¿Cómo conoceremos que esta no es palabra de DIOS?" 22 Si el profeta habla en nombre de DIOS, y no se cumple ni acontece lo que dijo, esa palabra no es de DIOS. Por presunción habló el tal profeta; no tengas temor de él." Deuteronomio 18:21-22

Si a mí me tocara parafrasear la última porción de Deuteronomio 18, yo dijera, "Por presunción habló el tal profeta; no tengas temor de él porque es un charlatán"

Cada vez que yo escucho estos cristianos diciendo: "Dios me dijo...", me dan ganas de marcharme de su frente. Si usted es uno de esas personas que a diario, para darle valor a lo que está diciendo, dice que "Dios le dijo esto y esto", téngase mucho cuidado. Un día tendrá que pagar por la "presunción" de hablar en nombre de Dios sin en realidad Dios haberle dicho nada a usted.
Mejor diga: "Yo siento que el Espíritu ha colocado en mi corazón decirte..." o "Esta es mi opinión... y creo que el Espíritu de Dios está de acuerdo con lo que dije."


¡Señores, decir que Dios le dijo algo a usted es darse el mismo título de Isaías, Daniel o Pablo!, y lo penoso es que la Iglesia Hispana está llena de personas que hacen estas cosas.



¡Yo no invitaría a ningún llamado "profeta" a mi iglesia a predicar ni a hacer nada! Si Dios quiere decirme algo, Él me lo dirá a mí primero, y después Él buscará la forma de confirmármelo". Dios es un Dios de orden, no un loco que anda enviando mensajes, como que si cuando Él escribió la Biblia, se le olvidó algo. Invitar a un "profeta" a su iglesia es equivalente a lo que en inglés se llamaría "message on demand", o mensajes por demanda. No existe un solo aspecto de nuestra vida que la Biblia no nos proporcione luz. Dios nos dejó la Biblia para esos fines. ¡Para orientarnos!



(Testimonio de un Hombre de Dios)
En mi propio pueblo natal, hace unos años una iglesia local cometió el error de invitar a un llamado "profeta" a predicar en un estadio, la primera noche el "profeta" dijo que Dios enviaría "aceite del cielo" esa noche. ¡Esa noche no cayó ni maná del cielo!, sin embargo, lo dejaron continuar predicando el día siguiente. ¡No lo dejen tomar un micrófono más! ¡Es un falso profeta!


Dios sí habla a sus hijos y Dios sí tiene profetas hoy día. Sin embargo, de algo si estoy seguro: estos auténticos profetas no andan de iglesia en iglesia dando mensajes por demanda.



¿Puede un falso profeta saber cosas de la vida privada de un hijo de Dios sin que sea Dios quien se las revele?


Asumiendo que la persona a que aquí nos referimos es en verdad un "Falso Profeta", la respuesta a esta pregunta es positiva. Existen demonios familiares que han sido asignados a su familia y a usted (así como a usted le son asignados ángeles una vez viene a los pies de Cristo). Estos demonios le pueden comunicar secretos personales a un "Falso Profeta" y parecer que fue Dios quién proveyó la información.
Sin embargo, esto es algo que se debe juzgar a la luz del testimonio del profeta. Acusar a alguien de ser un falso profeta es un acto muy grave, especialmente si no se cuenta con evidencias para confirmarlo.



lunes, 16 de abril de 2012

¿Cuantos de estas tristes parejas hay entre nosotros?


Guardaos de ellos, son para perdición
Himeneo y Alejandro ... Figelo y Hermógenes ... Himeneo y Fileto ... Estas son tres parejas de nombres mencionados en las epístolas de Pablo a Timoteo, y asociados con conductas turbias, con blasfemias y apostasías. Dos de esos nombres, Himeneo y Alejandro, se mencionan en dos ocasiones.
En algún momento ellos fueron leales compañeros de milicia del apóstol, pero ahora, él debe mencionarlos con dolor, para advertir a los hermanos acerca de su descarrío, para que no se dejen seducir por sus engañosas palabras. El apóstol parece haber perdido las esperanzas de que ellos pudieran volver a servir con él (1ª Timoteo 1:20); sólo de Onesíforo –otro que también integra esta triste lista– parece tener todavía alguna esperanza (2ª Timoteo 1:16-18; 4:19).
¿Qué pudo haber obrado en el corazón de estos hombres, en otro tiempo fieles creyentes, colaboradores diligentes, para que llegasen a ser apóstatas y blasfemos?
Pablo lo sugiere en 1ª Timoteo 1:5-6: dejaron de velar sobre su corazón, sobre su conciencia; su fe se fosilizó; más claramente lo afirma en el versículo 19 del mismo capítulo: ellos desecharon la buena conciencia, y, por tanto, naufragaron en cuanto a la fe. En el capítulo 4 se refuerza este mismo diagnóstico cuando se menciona a los apóstatas de los postreros tiempos, y se dice de ellos que tendrán cauterizada la conciencia (v.2).
Un problema de conciencia
Parece ser, entonces, que el problema de estos ex-colaboradores de Pablo tuvo que ver principalmente con la conciencia. Ante esto surgen varias preguntas: ¿Qué es la conciencia? ¿Cuáles son sus resortes? ¿Cómo funciona? ¿Cuál es su importancia en el caminar de un creyente?
¿Cómo descuidaron estos colaboradores de Pablo un aspecto tan importante de su corazón y de su conducta? ¿Acaso no tenían a su lado al príncipe de los apóstoles? ¿O es el cuidado de la conciencia un asunto tan íntimo, que ni siquiera un gran hombre de Dios a nuestro lado nos eximirá de sus peligros?
La conciencia habla a favor de Dios
La conciencia es una facultad de nuestro espíritu que hace oír su voz en el hombre a favor de Dios. En los incrédulos, la conciencia está acallada, pero apenas el Espíritu Santo toca el corazón, la conciencia es avivada y conduce al hombre a Cristo. Entonces, la preciosa sangre del Hijo de Dios la limpia y la aquieta, llenándola de paz.
Habiendo sido avivada, la conciencia seguirá despierta en el cristiano, efectuando una importante obra, en acuerdo –por decirlo así– con el Espíritu Santo. Su voz se hará oír siempre que el cristiano piense, hable u obre en disconformidad con su alto llamamiento.
A medida que el cristiano progresa espiritualmente, la voz de la conciencia y la voz del Espíritu Santo irán coincidiendo hasta ser una sola voz. (Romanos 9:1). Más exactamente, el Espíritu Santo se valdrá de la conciencia para hablar al creyente. Así, podemos decir que, en condiciones normales, cuando la conciencia está sana y sensible, la voz de la conciencia es la voz de Dios. 
Así que, atender a la conciencia es de suma importancia para el cristiano, porque ella testifica de si las cosas entre él y Dios son claras. 
Un siervo de Dios ha dicho: “El ser fiel a la conciencia es el primer paso hacia la santificación.” ¿Por qué es esto así? Porque si la conciencia nos dice que algo va mal, es que de verdad va mal. Si ella nos condena, tenemos que pararnos y atender a su advertencia, porque la santidad de Dios es aun más alta que ella. (1ª Juan 3:20).
Dos reacciones
¿Cuáles pueden ser las reacciones del creyente ante la voz de la conciencia, cuando nos dice que hemos obrado mal?
Hay fundamentalmente dos reacciones:
a) El arrepentimiento, la confesión y la invocación a la sangre de Jesucristo para el perdón.
b) La resistencia, tratando de apagar su voz, bien por la vía de la argumentación, (para convencerla de que no ha habido tal falta), o bien tratando de aliviarla por medio de las buenas obras. Evidentemente, la conciencia no cederá ante los argumentos, porque sus requerimientos no son mentales, sino espirituales. El estándar del cristiano es la voluntad de Dios, la cruz de Cristo, y no meramente la justicia externa según el criterio del bien y el mal. Por otro lado, si recurre a las buenas obras caerá en la presunción de Saúl (1 Samuel 15:22). Dios no mirará esas ofrendas –las buenas obras– , sino sólo las cosas en que se le ha desobedecido.
Consecuencias
Si un creyente toma el primer camino, su conciencia encontrará descanso, y recuperará inmediatamente su comunión con Dios. Si de ahí en adelante el creyente continúa oyendo su voz y juzgando en particular cada una de sus faltas, la conciencia se irá haciendo más sensible y la comunión con Dios se irá haciendo más estrecha cada vez. Al mismo tiempo, tendrá en su espíritu un claro testimonio de estar agradando a Dios (Hebreos 11:5 b). Andará con confianza delante de Dios, y su fe se robustecerá, porque no habrá nada en su interior que socave su confianza. (1ª Juan 3:21-22).
Pero si el creyente opta por lo segundo, en lo inmediato, pierde la comunión con Dios, y su conducta se volverá poco a poco liviana y cínica. Si la conciencia continúa siendo sistemáticamente desoída, su voz se hará cada vez más débil, hasta silenciarse del todo. Si antes el creyente era espiritual, ya no lo será más; su deterioro es franco y decidido, de modo que las obras de la carne harán presa de él. De continuar por este camino, su conciencia se bloqueará (“cauterizará”, 1ª Timoteo 4:2) hasta llegar al extremo sumamente peligroso de que él podrá pecar, sin sentir reprensión alguna. Quien llega a esta lamentable condición, está a un paso de la apostasía. Sus pecados no confesados, sus tinieblas consentidas serán en el barco de su conciencia grandes forados que harán naufragar su vida espiritual (1ª Tim.1:19).
En este estado, el ex piadoso creyente está expuesto a las máximas aberraciones, a las blasfemias y herejías mayores. Un alma sensual, por ejemplo, podría perfectamente levantar una doctrina perversa sólo por favorecer su sensualidad. Para tal efecto, hará uso de las Sagradas Escrituras, torciendo sus santas palabras para justificar su pecado y convencer a otros para que lo sigan. Un alma con una mente fuerte, puede levantar un edificio doctrinal sólido y coherente (pero carnal), que dé expresión a sus ansias intelectuales, y llevar a muchos detrás de sí.
Ahora bien, si este desliz es grave en un creyente normal ¿cuánto no lo será en uno que tiene mayor responsabilidad en medio del pueblo de Dios? Si se trata de un predicador, un líder, su gravedad aumenta en directa proporción con la cantidad de cristianos que lo siguen. Su comunión con Dios se ha roto, Dios ya no da testimonio a favor de él, pero igual usará su conocimiento, su prestigio y su “ministerio” en una obra que ya no glorifica a Dios. Tal vez esté viviendo en pecados groseros, pero el pueblo de Dios aun lo oye y lo sigue.
¿Qué hacer?
Ahora bien, ¿qué debemos hacer para evitar tan grande extravío y tan grandes males?
Lo primero, es llevar las cuentas muy cortas con nuestra conciencia. Tenemos que aceptar el permanente escrutinio y examen de ella. No hay ningún cristiano, por espiritual que sea, que no necesite atender a su conciencia, escuchar su voz y confesar sus pecados. Cuando ella nos reprenda, hemos de traer a la luz de Dios todo mal pensamiento concebido, toda intención torcida, toda palabra dicha, y toda acción cometida, de las cuales hayamos sido notificados por ella. Para que no haya nada que interfiera entre nosotros y Dios.
En seguida, tenemos que echar mano a la provisión que Dios ha hecho para nosotros en la sangre de Jesucristo. “Si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado... Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1ª Juan 1:7,9). 
Hemos de cuidarnos de tratar de acallar la voz de la conciencia con nuestras buenas obras, como se ha dicho, o con un activísimo externo que es un mero servicio de labios, con vanas obras de justicia, que serán delantales inútiles para justificarnos delante de Dios (Génesis 3:7). Muchas de las buenas obras que se realizan tienen esta sola intención. 
Por otra parte, cuando se cae en este estado, se suele echar mano también a una forma de evasión de las demandas de la conciencia, que se manifiesta en una atención exagerada a asuntos menores de doctrina. 
En días de Pablo había la tendencia de ocuparse de “fábulas”, “discusiones acerca de palabras” o “genealogías”, las cuales Pablo consideraba “vana palabrería”, porque no aprovechaban a los que se ocupaban en ellas, sino que les sumían en la impiedad. Esto, que fue una tendencia que se comenzó a notar hacia finales del ministerio del apóstol –días de deterioro– es también observable hoy entre los hijos de Dios.
Hay una inclinación por las disputas teológicas, por enfrascarse en la dilucidación de los misterios o dificultades bíblicas (“¿La salvación se pierde?”), que no traen mayor provecho espiritual. Al contrario, suelen sumir a quienes las practican en la confusión, el desánimo y hasta, en algunos casos, en el extravío de la fe. Porque la dilucidación de estos misterios o dificultades efectuados por mera curiosidad no conduce a una verdadera piedad, sino a la vanagloria de la carne.
Ahora bien, ¿y en el caso de los modernos Acanes, con influencia en medio del pueblo de Dios? ¿Qué hacer respecto de ellos? En este asunto, el ejemplo de Josué ante el pecado de Acán nos sirve de modelo. ¿Qué puede el pueblo de Dios hacer, sino clamar a Dios para que Él mismo descubra su pecado, y el pueblo sea sanado de tal contaminación?
Pureza y piedad
Por eso, el apóstol Pablo instaba a Timoteo a mantener una buena conciencia (1ª Timoteo 1:19), a mantener una actitud de juicio ante el pecado (1ª Timoteo 5:20), y a atenerse a la enseñanza pura, que es conforme a la piedad (1ª Timoteo 6:3). Esta enseñanza está conformada por las “sanas palabras” de nuestro Señor Jesucristo (1ª Tim.6:3), y las “sanas palabras” del apóstol (2ª Tim.1:13).
Siete veces aparece en las epístolas a Timoteo la palabra piedad referida a la forma de vida del cristiano. Un Diccionario Bíblico define la piedad como “aquella disposición del ánimo que da a Dios el supremo lugar en el corazón y en la vida.” La piedad no es una postura religiosa, sino que es una forma de vida, un ejercicio permanente (1ª Tim.4:7), un “vivir piadosamente en Cristo Jesús” (2ª Tim.3:2).
A menos que un cristiano atienda a la exhortación de su conciencia, y viva en un ejercicio permanente de verdadera piedad, no escapará al lazo del diablo en esta generación maligna y perversa. Hay demasiados tentaciones al acecho, demasiados demonios sueltos como para que podamos escapar si no velamos sobre nuestro corazón. 
Que Dios, en su gracia, nos permita vivir en paz con Él y con nuestra conciencia. Aun más, que podamos decir con el salmista: “Aun en las noches me enseña mi conciencia.” (16:7), y con el apóstol: “Pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo” (Hebreos 13:18).

domingo, 1 de abril de 2012

Estudio Sobre los Mormones Recopilación



Deberemos prestar, atención al cuidado de la palabra que nos dio él Sr. Jesús apartándonos de las banas palabrerías sabiendo diferenciar lo que no esta escrito en la BIBLIA.

Gálatas
        No Hay otro evangelio
1:6 Me maravillo que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente 7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 
8 Más si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 

Definición de anatema

1 Maldición, imprecación.

2 En el Antiguo Testamento, condena al exterminio de las personas o cosas afectadas por la maldición atribuida a Dios. 

También Pablo la utiliza en: Rom 9:3, 1 Cor 12:3, 1 Cor 16:22. Constaten ustedes. Anatema es herejía, algo maldito, algo que no aprovecha, algo que blasfema o calumnia-

Me voy ahora al Antiguo Testamento, recuerdo lo del Valle de Acor, donde Acán de la tribu de Judá fue apedreado por haberse tentado con un manto babilónico y dinero, lo cual debiera haberse dado irrevocablemente a destrucción. Busquen Josué 7 capítulo 7. La Reina Valera dice ANATEMA en Josué 7,1. Por algo lo dice.


LOS MORMONES
1. ¿Qué creen los Mormones?
"Los Mormones son algunos de los seres humanos más ejemplares que usted pueda encontrar, especialmente con respecto a su forma de comportarse y a su adherencia a los valores fundamentales de nuestra sociedad. ¡Mas sus creencias religiosas son, en pocas palabras…!completamente equivocadas! Ellos creen que un ángel llamado Moroni dejó algunos pergaminos o tablas en la parte norte del estado de Nueva York y que estas tablas fueron descubiertas por un hombre llamado José Smith. De estas tablas o pergaminos José Smith "tradujo" el Libro del Mormón, el cual es la base, la fundación de la doctrina de los Mormones. Los Mormones también consideran dos otros libros como libros sagrados e inspirados por Dios: Doctrinas y Pactos y La Perla de Gran Precio." Pat Roberson, Respuestas a las 200 Preguntas más Importantes de la Vida. Pág. 136. 1984.
En su libro So, What is the Difference (¿Cuál es la diferencia?), Fritz Ridenour nos dice:
"La noche del 21 de Septiembre de 1823, un jovencito de 17 años que se encontraba orando miró hacia arriba, y se le apareció el ángel Moroni. Moroni le dijo al joven dónde encontrar unas tablas, o sea un libro, conteniendo "el Evangelio eterno completo", tal y como les fuera entregado por su Salvador a los antiguos habitantes de América." ¿Cuál es la diferencia?, Fritz Ridenour. Pág. 127.
De acuerdo con este joven, quien no era otro que José Smith, obedeció las órdenes del ángel y el siguiente día fue y encontró las tablas enterradas en una caja de piedra al lado de una colina llamada Cumorah, cerca de su casa en Palmyra, Nueva York. Luego de un tiempo Smith "se escapó con su novia Emma" y se mudó a Harmony, Pennsylvania. Fue allí donde comenzó a traducir el contenido de las tablas. El mismo Smith confiesa no saber ningún otro idioma que no fuera Inglés, pero alega que "dos rocas mágicas llamadas Urim y Thummin" le ayudaron en la traducción. Smith alegó que los originales estaban escritos en "Egipcio, Caldeo, Arabe y Asirio", y que después de terminar la traducción y para cerciorarse que la traducción era fidedigna la llevó al Profesor Charles Anthon, de la Universidad de Columbia, en NY. Según Smith, el profesor dijo que las "traducciones de Smith eran mejores que todas las traducciones que él había visto en su vida". J. Smith, Perlas de Gran Precio, Salt Lake, Utah. Pág. 52.
Yo tengo en mi posesión una carta del Profesor Anthon, escrita cuando escuchó que había un tal " Smith" usando su nombre en un libro llamado Perlas de Gran Precio. Permítanme citar unas líneas de esta carga:
"New York, Febrero 17, 1834. Painesville, Ohio
Esa historia de que yo he ratificado la autenticidad de las escrituras del grupo de los Mormones, y de que yo he testificado que su original se encontraba escrito en Jeroglíficos Egipcios es simplemente falsa. Un día un campesino me envió unas notas las cuales intenté descifrar y me di cuenta de que no era más que una burla, una falsa… Le pregunté al joven que traía el mensaje de la procedencia de estos papeles…después de escuchar la loca historieta, comencé a caer en cuenta de que esto se trataba de un plan para engañar a los inocentes pobladores del área… El papel consistía en caracteres retorcidos colocados en columnas y obviamente preparado por alguien que tenía ante sí varios alfabetos…se pueden notar letras griegas, hebreas y romanas al revés…!Hasta caracteres del calendario mejicano fueron incluidas!
Charles Anthon, LL.D. Columbia University.
Sin embargo, esta carga publicada por el Dr. Anthon no tuvo efecto. El 26 de marzo de 1830 el Libro del Mormón fue publicado y lo que ha sucedido a partir de ahí es historia. Otros dos testigos presenciales de las tablas, Oliver Cowdery y David Whitmer fueron poco tiempo después expulsados de la organización por robo y fraude, sin embargo todavía son mencionados en todas las copias del libro del mormón.
¿Es el libro del Mormón la Palabra de Dios?
Para que nuestros estimados lectores consideren por sí mismos, permítanme citarles el Artículo 8 de los Artículos de Declaración de la Fe del Mormón:
"Tú necio, que dices: Una Biblia, ya yo tengo una Biblia, y no necesito otra…Y porque yo ya he dictado una Palabra no significa que no puede dictar otra…por tanto, porque ya tengan una Biblia no crean que ella contiene toda mi Palabra; ni creen que yo no he inspirado más Palabras."
¡Juzgue usted mismo!
Según unas historias contenidas en el Libro del Mormón los indios que se encontraban en América cuando Colón llegó ¡son israelitas de piel oscura!, en vez de descendientes de los Mongoles, como han sostenido los antropólogos. En otras palabras, los mormones son judíos o descendientes de judíos.
"Yo sé lo mal que hablan de ti los que se dicen judíos pero no son otra cosa que una congregación de Satanás." Apoc. 2:9
Otro grupo de estos primeros habitantes de las Américas pasó a Centro y Norte América donde construyeron grandes ciudades y Jesucristo los visitó desde los cielos en el 34 antes de Cristo. En aquella ocasión Cristo les enseñó acerca del bautismo, la comunión, y les predicó el Sermón del Monte (Ver Nephi III 11:28).
Además de traducir el Libro del Mormón, José Smith "revisó y modificó" la Biblia que hoy tenemos, la Antigua Versión de Caseidoro-Reyna. Más luego, Smith fue inspirado en varias otras oportunidades y añadió capítulos al libro de Génesis. Entre estas revelaciones Smith agregó que hubo un tiempo ¡cuando Satanás intentó redimir a la humanidad pero Dios lo rechazó, y que Adán fue bautizado por inmersión en agua!
Smith también añadió a Génesis 50 una profecía donde se anunciaba la venida de José Smith. : "Y vendrá uno que Yo mismo he bendecido…su nombre será José Smith…y las cosas que él escribirá traerán salvación a mi pueblo". !Estas escrituras son completamente sagradas para los mormones!
¿Cuál es el crecimiento experimentado por la Iglesia del Mormón?
La membresía de la iglesia Mormona sobrepasa ¡los 3 millones de miembros sólo en Estados Unidos! Siete de cada ocho mormones viven en Estados Unidos; la mayoría en el estado de Utah.
Millones de miembros de este grupo han sido enviados a todos los continentes a "evangelizar". Los misioneros tienen que pagar todos sus gastos. Los mormones son muy estrictos con el "dinero de la I iglesia."
Enseñanzas curiosas de los mormones

¿Dios y el hombre iguales? 
Los mormones enseñan una de las más controversiales revelaciones de José Smith: "Dios mismo una vez fue como hoy somos nosotros los hombres, y ahora no es más que un hombre exaltado" Journal of Discourses. Vol. 6, Página 3
Dios no es espíritu, sino carne 
"El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos tan tangible como el que tenemos los hombres." Doctrinas y Pactos 130:22
La Trinidad 
En su sermón La Divinidad del Padre, Smith dijo: "La doctrina de la existencia de varios dioses es clara en la Biblia. Tan clara como cualquier otra doctrina. Esto se encuentra en toda la Biblia. Que hay varios dioses no merece controversia. La Cabeza de todos los dioses ha designado un Dios para el trato con el hombre."
El pecado
Según los mormones el pecado original no fue ni tan malo después de todo. De hecho, los mormones enseñan que era necesario que Adán y Eva pecaran.
¿Matrimonios múltiples? 
Cuando José Smith fundó la secta, él incluyó esta advertencia en su libro del mormón: "Ningún hombre deberá tener más de una sola esposa. Y no deberá tener concubinas en lo absoluto" Jaboco 2:23

Pero después de unos años de fama, adoración y control absoluto de la membresía de su grupo, Smith recibió otra nueva revelación y escribió: "La poligamia (tener más de una esposa o concubina está permitida para todos los miembros de nuestra organización" A la fecha de su asesinato, José Smith tenía 50 esposas, Brigham Young, el sucesor de Smith tuvo 27 esposas y tuvo 56 hijos. Cuando la práctica de la poligamia impedía a Utah convertirse en uno de los estados de la Unión en 1890, uno de los oficiales de la iglesia mormona convenientemente tuvo "otra revelación" en la cual Dios prohibía la poligamia.
Jesús y su padre Adán
De acuerdo con las enseñanzas mormonas Jesús no fue producido por obra del Espíritu Santo en el vientre de María, sino por la unión sexual y carnal entre María y Adán, quien resucitó para este incidente.
¡Jesús estuvo casado! 
Según los mormones, cuando la Biblia relata el milagro de Jesús convirtiendo el agua en vino, en las Bodas de Caná, realmente se refiere a las "bodas de Jesús". Brigham Young, el sucesor de Smith escribió que Jesús se casó con ¡"las hermanas de Lázaro, María y Marta ese día, y que más luego se casó con María Magdalena."!
LA IGLESIA REORGANIZADA DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
Esta es compone el mayor de los grupos en que se dividió la iglesia original del Mormón. Fue fundada en Wisconsin en 1852 por algunos miembros quienes repudiaban el liderato de Brigham Young, el precursor de José Smith, el fundador original de la secta. José Smith, uno de los 50 hijos de José Smith el padres, se convirtió en el primer presidente de 1860 a 1914. Su hijo Frederick Smith le sustituyó en el cargo. Los miembros de esta iglesia niegan que Smith, el fundador y padre del primer presidente, alguna vez apoyó la pluralidad de matrimonios. Este nuevo grupo acepta la autenticidad del Libro del Mormón, pero niegan la noción de que Dios evolucionó de la humanidad o que los humanos un día se convertirán en dioses.
Dios te bendiga y recuerda…
1ra. Timoteo: 6-3-4
3 Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas..

domingo, 25 de marzo de 2012

Obispo Macedo | El Universal

Obispo Macedo | El Universal

La buena semilla


En la parábola del sembrador (Mateo 13:1-9; 19-23), la semilla que cayó a la vera del camino representa a las personas que vienen a la iglesia, escuchan la Palabra de Dios, pero no la entienden. El diablo viene y arranca aquella semilla, porque él no quiere que usted piense, sino que sienta. Él no quiere que usted ejercite su capacidad de razonamiento, porque él sabe que en el día en que usted use su inteligencia, descubrirá su potencial y lo vencerá.
El que fue sembrado en el suelo rocoso es quien oye la Palabra y la recibe con alegría, porque incluye a la fe emotiva. Ese tipo de fe no funciona, y, cuando es reprendida, es abandonada. Es el caso de muchas personas que están en la iglesia, pero no tienen una fe consistente.
Mientras que el diablo esté dominando el corazón de la persona, no saldrá de su vida. Yo estaba endemoniado, pero nunca manifestó un demonio en mí. ¿Sabe por qué salieron? Porque yo escuché la Palabra y la puse en práctica. Me aferré a la Palabra de Dios con todas mis fuerzas. Estuve un año escuchando la Palabra, no me entregué en el momento; hasta que un día me rendí y dejé de idolatrar a mi madre. A partir de aquel día, Jesús ocupó el lugar de mi corazón y Su semilla cayó en buena tierra. Fui perseguido en mi propia casa, pero mantuve mi fe.
Dudo que usted encuentre a una persona que sea feliz sin la presencia de Dios. Puede tener dinero, familia, pero siempre será una criatura infeliz. La prueba de eso está en que la mayoría de las personas que se suicidan tienen una buena condición financiera. La fascinación por las riquezas, el deseo de tener dinero, los cuidados por las cosas del mundo hacen que la semilla sea infructífera, y esa es la que cayó entre los espinos.

Sentimientos versus Está escrito


La fe emotiva siente, la racional piensa.
La fe emotiva mira y atiende a las circunstancias, la fe racional cree en lo que está escrito.
La fe emotiva, cuando oye el sonido de los tambores de guerra, tiembla y teme. La fe racional, al oír el alarido de guerra, ve, por la fe, al Señor de los Ejércitos entrando en acción.
La fe emotiva decide en el corazón, la fe racional decide de acuerdo con la Mente de Cristo – la Sagrada Biblia.
La fe emotiva se inclina a las pasiones del corazón, especialmente a causa de que sus ojos ven y sus oídos oyen. Pero la fe racional es sierva de lo que está escrito.
La fe emotiva a veces está caliente, tibia o fría, pero la racional no se preocupa con lo que siente, simplemente cree. Independientemente de lo que siente o deja de sentir.
La fe emotiva anhela sentir la presencia de Dios en las reuniones, por su parte la fe racional pasa por alto sentir porque ya tiene la certeza de Su presencia.
Pues como está escrito: “… donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos.” Mateo 18:20
La fe emotiva es rehén de la voz del corazón, sin embargo la fe racional está siempre atenta a la voz del Espíritu Santo.
La fe emotiva quiere porque quiere sentir de cualquier manera. Por eso su vida sentimental es un completo fracaso. Nadie consigue satisfacerla. Es un pozo sin fondo. Cuanto más tiene, más siente que le falta. Su vacío interior aumenta a cada instante.
Pero la fe que piensa, razona, y sobre todo medita en la Palabra de Dios, sabe que tarde o temprano ella va a cumplirse. Como el Señor que, a pesar del hambre, no Se rindió, ¡la fe en la Palabra de Dios espera que se cumpla lo que ESTÁ ESCRITO!
Finalmente, la fe inteligente, racional o sobrenatural es la Energía de Dios, el Soplo del Altísimo, la Nube de Dios guiando a Su pueblo en el desierto, la Columna de Fuego durante la noche oscura del desierto, la Sombra del Altísimo, el Abrigo de Dios, la Presencia de Dios, el Espíritu de Dios y el Señor Jesucristo en Espíritu en medio de Su pueblo.
Quien la tiene es bienaventurado y feliz porque está, permanentemente, en comunión con lo Eterno.
Quien no la tiene es desventurado e infeliz.

martes, 20 de marzo de 2012

Cuidado de las falsas Doctrinas


Esto es lo que dice la palabra de Dios, sobre  aquellos que tocan o trastocan la Biblia

Apocalipsis 22

18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
    19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

Cuidado de las falsa doctrinas 1


Historia breve de los Testigos de Jehová
Los Testigos de Jehová, mejor conocidos como los "encorbatados en bicicletas", son religiosos cuyo selo y dedicación por el evangelismo no es comparable con ningún otro grupo neocristiano.
La organización de los Testigos de Jehová fue fundada por Charles Taze Russell en 1872. Russell nació el 16 de febrero de 1852. Sus padres fueron Joseph L. y Anna Eliza Russell. Russell tuvo grandes dificultades con la doctrina de un castigo eterno en el infierno. Sin embargo, a lo largo de sus estudios negó no solamente esta la doctrina del infierno, sino también que negó la doctrina básica del Cristianismo Ortodoxo de la Trinidad, la deidad de Cristo y la deidad del Espíritu Santo. Al principio obtuvo sus principios cristianos de la secta de los Adventistas del 7mo Día. Frustrado por sus frecuentes diferencias entre lo que él creía y lo que los Adventistas y el resto de la Iglesia cristiana tradicional sostenía como doctrinas fundamentales, en 1870, a los dieciocho años, Russell organizó una clase bíblica en Pittsburg.
En 1879 Russell intentaba hacer conocer sus poco ortodoxas y poco convencionales ideas doctrinales. Russell fue coeditor de "El Heraldo de la Mañana" conjuntamente con N.H. Barbour, el fundador del citado periódico. En el año 1884 Russell se hizo cargo de la publicación y la rebautizó "La Atalaya anunciando el Reino de Jehová", y fundó la "Sociedad de Tratados Atalaya de Sión" (hoy conocida como la Sociedad Atalaya de Biblias y Tratados).
La primera edición de la revista La Atalaya fue de sólo 6,000 ejemplares por mes. Para 1982 el complejo de publicaciones de los Testigos en Brooklyn (Estado de Nueva York) producía 100,000 libros y 800,000 ejemplares de sus dos revistas ("La Atalaya" y "Despertad")… ¡Todos los días!
Russell murió el 31 de octubre de 1916. Fue a raíz de la muerte del fundador de los Testigos de Jehová que un abogado de Missouri llamado Joseph Franklin Rutherford se hizo cargo de la presidencia de la Sociedad Atalaya, que era entonces conocida como la Asociación del Alba de Estudiantes de la Biblia. Esta creciente secta religiosa cambió el nombre de la organización a "Testigos de Jehová" en el año 1931.
Luego de la muerte de Rutherford, Nathan Knorr se convirtió en el presidente de los TDJ. A Knorr le sucedió Frederick William Franz. En estos momentos la Sociedad de los Testigos de Jehová es presidida por Milton Henschel.
Los Testigos de Jehová tienen más de cuatro millones de miembros en todo el mundo. Según las estadísticas de la Sociedad Atalaya, se requiere visitar 740 hogares para lograr el reclutamiento de cada uno de cerca de 200,000 nuevos miembros que ingresan cada año.
Los Testigo de Jehová tienen varios "estudios de libros" cada semana. La asistencia no es obligatoria, pero se alienta insistentemente a los convertidos para que asistan. Es durante estos estudios que los nuevos creyentes son entrenados en las "exclusivas" enseñanzas, las que resultan ser casi en su totalidad opuestas al cristianismo. Con su constante adoctrinamiento atalayista, el Testigo de Jehová promedio podría fácilmente dejar avergonzado a un cristiano que carezca de entrenamiento cuando se trata de defender las propias creencias del cristianismo.
Los Testigo de Jehová afirman que la doctrina de la Trinidad es de origen satánico y que el Cristianismo, en su conjunto, ha creído en una mentira del diablo. Conjuntamente con el rechazo de la Trinidad, hay una negación igualmente férrea sobre la deidad de nuestro Señor Jesucristo, así como de la divinidad del Espíritu Santo, la creencia en el infierno, y del castigo eterno.
Los Testigo de Jehová no pueden ser considerados una religión cristiana. Los Testigo de Jehová parecen cristianos, pero al igual que los Mormones y los Adventistas del 7mo Día, al analizar sus creencias, uno puede ver las raíces antibíblicas y anticristianas de este grupo.
Instamos a nuestros lectores a que no se enfrenten en discusiones con los Testigos de Jehová a no ser que se esté preparado en teología sistemática. Estos religiosos son grandes conocedores de sus escrituras predilectas y pueden traer dudas y hasta hacer perder la salvación de algunos cristianos que en buena fe le abran las puertas de sus hogares.

El fundador de los mormones engañó con el LIBRO DE ABRAHAM


El fundador de los mormones engañó con el LIBRO DE ABRAHAM

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Sociedad - Noticias de Sociedad
RIES | El fundador de los mormones, o de la secta denominada Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, compró a un vendedor sin escrúpulos en el año 1835 un papiro (ver foto), fruto del expolio arqueológico, tan común entonces, que se daba en el lejano Egipto.

Joseph Smith pensó que si ofrecía una traducción coherente a sus seguidores, podría mantener en el engaño al rebaño que le seguía, presentándose como un verdadero profeta y visionario, tal como explicó recientemente Vicente Jara, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en elprograma “Conoce las sectas”, emitido por Radio María España.
El Libro de Abraham es el libro que escribió a partir de aquel ligero texto egipcio. Nace de la traducción veraz, “una traducción de los papiros mismos que escribió Abraham cuando estaba en Egipto, hecho por su propia mano”, según sus propias palabras. Dicho libro pasó en el año 1880 a formar parte del libro canónico o sagrado de los mormones Perla de Gran Precio. (Puede verse en este enlace a su web la traducción).
En este tipo de visiones, traducciones y escritos de libros sagrados, se funda la verdad de la secta de Salt Lake City. Sin ser un libro doctrinal para el grupo, el Libro de Abraham marca el modo de hacer de su fundador, que también tradujo las supuestas planchas doradas para El Libro de Mormón.
Si bien dicho papiro se pensó perdido en el famoso incendio de Chicago del año 1871, no fue tal, sino que en el año 1967 apareció, para gran expectación del mundo mormón: ahora sería posible comparar ese pedazo de papiro con los manuscritos de Joseph Smith y su traducción, y demostrar la verdad del fundador, y cómo Dios le dio tales dones interpretativos. El estudio mostró cómo Smith usó menos de cuatro líneas del papiro para escribir 49 versos del Libro de Abraham, unas 2.000 palabras en inglés. También mostró que su traducción nada tenía que ver con la verdad que encontraban los traductores egiptólogos y lingüistas expertos.
Lamentablemente para los mormones, que esperaban la confirmación de la historia que les contó su fundador y que siguen propagando, resultó que el papiro no tenía nada que ver con Abraham. Resultó que ese pedazo de papiro era un texto funerario de la religión egipcia, el denominado Libro de los Suspiros, basado en el Libro Egipcio de los Muertos. Su fecha es apenas unos siglos antes del tiempo de Cristo, y no como contó el fundador mormón, de una antigüedad de 4.000 años a.C.
En consecuencia, se ha comprobado que el Libro de Abraham es una falsa traducción, y las referencias a Abraham son falsas, inventadas con apenas palabras del papiro, donde menos de 100 palabras reales fueron miles en la mente manipuladora de Joseph Smith. Así, una palabra, “Khons”, para Smith se convirtió en 177 palabras inglesas distintas. Nada de lo que el profeta Smith dijo tiene sentido con la verdad sacada a la luz por los especialistas. No obstante, la secta de los mormones sigue siendo reacia a la verdad, verdad que sobre todo esconde a sus miembros.

Enseñanzas sobre imágenes

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